La aerotermia se ha convertido en uno de los sistemas más relevantes a la hora de buscar una fuente de energía renovable para nuestra vivienda. De hecho, en la mayor parte de los edificios de nueva construcción, se está llevando a cabo la instalación de este tipo de dispositivos.
No obstante, antes de tomar la decisión final sobre si instalar un sistema de aerotermia en nuestra casa, es importante conocer las distintas opciones que tenemos a nuestra disposición.
Por eso hoy vamos a hablar de la aerotermia a alta temperatura y de las ventajas que puede ofrecerte.
¿Qué es la aerotermia a alta temperatura?
La aerotermia con radiadores de alta temperatura funciona como un sistema tradicional de este tipo, pero nos permite utilizar los radiadores existentes para así disfrutar de una mayor climatización en nuestra vivienda.
De esta manera, lo que hace este sistema es introducir aire del exterior para generar energía a través de un conducto que, a su vez, ayuda a calentar el agua que pasará a los radiadores.
Así que, como puedes ver, la aerotermia de alta temperatura supone un sustituto claro ante los sistemas de calderas más tradicionales.

Funcionamiento básico de la aerotermia a 80 grados
La aerotermia a alta temperatura nos da la posibilidad de aprovechar los radiadores como si de un sistema de calefacción tradicional se tratase.
Esto es gracias a que este tipo de sistema calienta el agua a una temperatura de entre 65 - 80ª C, la ideal para el funcionamiento de este tipo de sistemas. Algo que no ocurría con los sistemas de aerotermia clásicos, ya que estos trabajan con agua a baja temperatura (de 35 a 55 °C).
El funcionamiento es muy sencillo, las bombas de calor de aerotermia recogen el aire del exterior y lo llevan al interior de la vivienda mediante una serie de conductos. A su vez, en estas mismas tuberías es donde se produce el calentamiento del agua que luego irá a parar a los radiadores de nuestra vivienda.