El baño es una de las estancias más importantes de nuestra vivienda y es que, tenemos que pasar a diario por las mismas, convirtiéndose en uno de los lugares que más debemos cuidar para sentirnos cómodos.
De hecho, una de las sensaciones más desagradables con la que nos podemos encontrar cada mañana, es el contacto de las baldosas frías en la planta de los pies. Por eso hoy te traemos una alternativa que te ayudará a reducir este problema: el suelo radiante en el baño.
Continúa leyendo para descubrir por qué es buena idea instalar suelo radiante en tu cuarto de baño y todas las ventajas que puede proporcionarte este sistema.
Ventajas de tener suelo radiante en tu baño
La calefacción por suelo radiante se ha convertido en una alternativa cada vez más popular no solo para estancias como el cuarto de estar o las habitaciones, sino también para el cuarto de baño. Y es que el precio del suelo radiante se ha democratizado y cada vez tiene más presencia en nuestro hogares, al tratarse de un sistema con amplias ventajas.
Este sistema puede instalarse tanto en los edificios de obra nueva como cuando vayamos a realizar una reforma integral de nuestro servicio y tiene multitud de ventajas. Es decir, se puede poner suelo radiante en una vivienda ya construida, por lo que sus ventajas son notables. ¡Vamos a ver cuáles son las principales!
- Calentamos la estancia de manera uniforme. Al contrario de lo que ocurre si utilizamos fuentes de calor como calefactores, en el caso del suelo radiante el calor se reparte de manera homogénea por todo el habitáculo, aportando un mayor confort.
- Evita las corrientes de aire frío y caliente. La mayor parte de los sistemas integrados, y por supuesto los calefactores, producen corrientes de aire que pueden resecar el ambiente. Esto es algo que no ocurre cuando llevamos a cabo la instalación de un sistema de suelo radiante.
- Podemos instalarlo en cualquier tipo de suelo. Si bien es cierto que la opción más recomendada para los baños suelen ser los suelos cerámicos o de mármol.
- No ocupa espacio. Como sabes, las tuberías para el funcionamiento del suelo radiante se colocan bajo el suelo, por lo que ganamos mucho más espacio en este tipo estancias que, ya de por sí, suelen ser pequeñas.
- Son sistemas muy seguros. Si tenemos mascotas o niños pequeños en casa podemos estar tranquilos porque este tipo de instalación no suelen presentar problemas de seguridad.
- No genera olores ni polvo. Lo que ocurre con otros sistemas de calefacción es que, al mover el aire, se genera un alto nivel de polvo que puede dar lugar a alergias u otro tipo de enfermedades respiratorias. Pero esto es algo que no nos va a ocurrir con el suelo radiante.
- Nuestra casa se revaloriza. En caso de que el día de mañana queramos vender la vivienda, debemos saber que este tipo de instalaciones incrementan el valor de la misma.

¿Qué sistemas radiantes se pueden instalar en tu baño?
Una vez que conocemos todas las ventajas de este tipo de sistema, es importante saber cuáles son las opciones que tenemos a nuestra disposición a la hora de instalar suelo radiante en un baño.
Principalmente, las dos alternativas más interesantes son:
- Suelo radiante hidráulico. Es aquel que funciona con un sistema de tuberías que distribuyen el agua caliente a lo largo de toda la estancia.
- Suelo radiante eléctrico. En este segundo caso, el sistema funciona con electricidad, lo que hace que su instalación sea mucho más sencilla y una de las más elegidas por la mayor parte de los consumidores.
Suelo radiante eléctrico en baños: una alternativa económica
Como acabamos de ver, ambos sistemas de suelo radiante pueden ser una buena opción para nuestra vivienda, si bien es cierto que el eléctrico presenta algunas ventajas valiosas con respecto al hidráulico.
El suelo radiante eléctrico presenta más ventajas que el suelo radiante hidráulico en lo que respecta a la instalación.
En primer lugar, se trata de un sistema cuya instalación es más sencilla y flexible. De esta manera, si tenemos un baño que tiene muchos obstáculos, con el hilo radiante eléctrico se puede maniobrar con mucha mayor facilidad, aunque también es apto para los baños que tienen menos irregularidades.
Pero, además, el coste de instalación es mucho menor que el que tienen los sistemas de calefacción más tradicionales. Lo que le convierte en una de las alternativas con mejor relación calidad-precio del mercado
Conclusiones
Instalar suelo radiante en el baño de nuestra vivienda puede ayudarnos a revalorizar la misma y aportar un mayor nivel de confort a esta estancia. En ese sentido, el suelo radiante eléctrico es una de las mejores para lograrlo, teniendo en cuenta su excelente relación calidad-precio.